Quizá si miras, no me veas. Quizá si susurras mi nombre, no puedas oir una respuesta. Quizá creas que estás sola, pero no lo estás.


Porque al igual que el mismo corazón no se escucha cuando palpita, y sabes que está ahí; al igual que la luz no hace ruido a su paso, pero sabes que está ahí... así estaré yo contigo, sin que sepas de mí.



Te llevo allá donde vaya, cuando te pienso. Me haces feliz allí donde vas, cuando me extrañas. Te acaricio en la lejanía, cuando susurro al viento tu nombre.


En una noche sin tí, al margen de tus ojos, ausente de tus besos, aunque rodeado de gente quizá, estaré vacio del sonido de tus letras, y pleno de un mortal silencio, arrodillado, estéril y yermo, sin saber de tí. Y aún así, no estarás sola.


Pues hasta más allá del horizonte de mi sombra, infinitamente alargada por los primeros rayos del alba, estaré esperandote, con los brazos extendidos, para fundirme contigo en un fuerte, pero amable abrazo.

No estás sola. Tan solo estás a unas cuantas horas de mí. No estás sola. Yo te espero, con mis manos temblorosas, y mis ojos henchidos del humo de esta lluvia interior, por el dolor, amor, de no verte.



2 Criaturica/s:

Anónimo dijo...

Ya se que no estoy sola, que siempre estás conmigo aunque no estés a mi lado. Pero a veces me siento tan pequeña, tan insignificante y tan poco importante para ti, que me siento muy sola.

Anónimo dijo...

Estoy muy enfadada contigo!!!! Hace muchisimo tiempo que no me dedicas un relato precioso de los que tu solias dedicar. Un besillo